Aprende a pintar una habitación de tu casa o apartamento con estos sencillos pasos e ilumina cualquier espacio en un abrir y cerrar de ojos.

Pintar una habitación es un proyecto popular tanto para los principiantes como para los pintores más veteranos. Después de todo, es algo “sencillo”, relativamente barato, y si algo sale horriblemente mal, es fácil de arreglar. Pero antes de agarrar el rodillo y empezar, es importante tener un plan de ataque. Sigue estos sencillos pasos para aprender a pintar una habitación. Estamos convencidos de que siguiendo esta explicación será un rotundo éxito.

Planifica

Empieza por pensar cómo quieres que se vea el proyecto terminado y recuerda que no estás limitado a pintar las cuatro paredes del mismo color. Considera la posibilidad de pintar una pared en un tono atrevido o más oscuro. Recuerda que también dispones de techo y es posible que también necesite una manita de pintura.

Elige tu color

Este es posiblemente el paso que más conflicto suele traer. Empieza por averiguar las características generales del color ¿Quieres un tono cálido o fresco? ¿Un tono neutro? Tienes que tener también en cuenta el color de los muebles, es algo habitual olvidarse de ellos y que luego nuestro color no combine.

En Iplisa disponemos de muestras y una amplía carta de colores para paredes en pintura plástica. Acércate a nuestra tienda para verlos todos y comprar pintura.

Una vez que tengas una idea de lo que estás buscando, sería conveniente comprar unas cuantas muestras. Recuerda hacer la muestra en un sitio donde puedas comparar el color con el resto de muebles. Otro pequeño truco es bajar las persianas un poco para ver cómo queda el color a diferentes horas del día.

Elije tus herramientas y materiales

Cada proyecto es único y es posible que necesites herramientas diferentes dependiendo de la pintura que elijas y del estado de tus paredes. Pero por lo general se suele necesitar:

• Pintura
• Pintura blanca interior buena (para techos)
• Rodillo para pintar
• Alargador de rodillos
• Brochas
• Bandeja de pintura o cubo (con rejilla si es posible)
• Papel o tacos de lija (si necesitas tapar agujeros)
• Cinta de pintor
• Papel para tapar
• Ropa adecuada para pintar (ropa vieja)
• Espátula para masilla (si necesitas tapar agujeros)
• Agitador (los hay manuales o para máquinas)

Reúne todas las herramientas que necesitas antes de empezar.

herramientas para pintar paredes

¿Cuánta pintura necesito?

Observa el rendimiento de la pintura que vas a comprar (En Iplisa la pintura plástica rinde unos 6 m2 por kilo) ¡Ojo! esto es sólo una pauta aproximada. Para obtener un número más preciso, que sin duda necesitarás para proyectos de gran envergadura, pregunta al dependiente o saca la calculadora. Necesitarás medir las paredes de tu casa o estudio (ancho por alto). Luego el resultado debes dividirlo por los metros que rinde el kilo o litro de pintura. Nosotros te recomendamos que compres un poquito más de pintura, es mejor que no te quedes corto.

Es probable que necesites pintura adicional cuando cambies un fondo oscuro, por uno claro. Si acabas de aplicar masilla a la pared es normal que tengas que aplicar dos manos de pintura. Otro punto a tener en cuenta es que los colores muy oscuros requieren de varias manos de pintura. Un truco es llevarte un tono algo más claro para no gastar tanta pintura oscura.

Debes observar si la pared es lisa o con gotelé. El primer caso requiere de menos pintura. El segundo gastaremos algo más. Recuerda utilizar una buena pintura de interior, ahorrarás tiempo en aplicarla y además durará más tiempo.

Prepara las paredes

Lo primero es limpiar todas las superficies de polvo y otras suciedades. Toma un paño húmedo y limpia todo. Esto es de vital importancia si deseamos que la pintura agarre bien y las cintas peguen en las superficies sin dejar huecos.

Estamos seguros de que no quieres pintar tu sofá favorito o esa figura que te encanta enseñar. Por ello te recomendamos que muevas los muebles y objetos a otra habitación. Si esto no es posible, mueve todo al centro de la habitación o sala. Compra algo para tapar (“plástico cubretodo”) y échalo por encima. De esta manera no mancharás con pintura nada que no quieras.

Esto mismo tienes que aplicarlo al suelo. Para ello dispones de varias soluciones:

La primera es papel, es ligero y se maneja con facilidad. Lo malo es que se rompe con suma facilidad.

La segunda es el cartón, que hay de dos tipos:

Cartón ondulado, que se maneja bien y es más duro que el papel, pero si se moja en exceso se deshace. También existe el cartón prensado, este es el mejor de todos, porque se maneja bien, es muy fino y además no se deshace con facilidad.

La última opción que te proponemos es la manta, que lleva en el lado puesto un plástico que no permite que filtre la pintura y es muy duradera. Puedes usarla en varios proyectos.

El siguiente paso es tapar puertas, molduras, etc. Para ello necesitarás cinta de pintor o carrocero y aplicarla en todas las zonas que se puedan manchar. Por ejemplo los rodapiés, los marcos de las ventanas, las puertas, etc. Existe además, esta cinta con algo de papel, que te permite dejar todo tapado con mucha más facilidad. Una vez puesta la cinta pasa una brocha seca por encima de ella. Es importante hacerlo para que la cinta no deje huecos y se pueda colar la pintura.

Otra recomendación es quitar los interruptores de las llaves de luz y de los enchufes, para que no se manchen y evitar taparlas. Te ahorrará tiempo y luego limpieza extra ¡Acuérdate de tapar el mecanismo para que no se manche!

Mezcla tu pintura

Antes de nada mira en el cubo de pintura que cantidad de agua necesitas para diluirla. En Iplisa recomendamos, más o menos, medio litro de agua por cubo de 4 litros, mientras que al cubo de 15 litros le debemos añadir entre un litro y medio y dos litros de agua.

Ahora debes agitarla hasta que consigas una mezcla homogénea. Recuerda que cuando la agites debes hacerlo también en el fondo del cubo de pintura ¡Ahora ya estás preparado para pintar!

¿Por dónde empezamos?

pintar las paredes con el rodilloVale, ya tienes todo listo, estás equipado con todo y ahora quieres empezar a pintar, pero ¿Por dónde empiezo?

Si vamos a pintar el techo, primero debes empezar por ahí. Después continuaremos con las paredes, siguiendo un orden, por ejemplo de izquierda a derecha o al revés.

Es recomendable siempre pintar desde arriba de la pared hasta llegar a la parte baja, pero antes de darle rodillazos a todo, coge tu brocha y haz todos los recortes necesarios a la pared o el techo.

¿Dónde se hacen los recortes?

Los recortes debes hacerlo en todos los bordes de la pared. Por ejemplo, en la parte donde se une la pared y el techo, una pared con otra pared o la pared con los rodapiés.

Para recortar, coge la brocha mójala en pintura. Ahora escúrrela para evitar excesos de pintura. Ves hasta el borde de la pared y aplica con la brocha pintura de tal manera que no manches la otra pared, sobre todo si pintas en dos colores. Recuerda que cuando lo hagas en rodapiés tienes que hacer lo mismo, la cinta de carrocero está para evitar que manches, pero si la pintas en exceso acabará traspasándola y por consiguiente lo mancharás.

Si somos dos personas es más sencillo, ya que mientras una va haciendo todos los recortes de la pared/techo, la otra puede ir pintando con el rodillo. Si vamos a pintar una pared de un tono más oscuro esta debe ser la última en pintarse. De hecho podemos ponerle una cinta de baja adherencia para no manchar la pared y no arrancar la pintura al quitarla.

Para pintar con el rodillo debes situarlo en la parte que vas a pintar y dar el primer rodillazo hacia el techo. De esta manera evitaremos que se derrame mucha pintura en el suelo. Luego seguiremos la dirección que queramos haciendo la forma de una W.

Existen rodillo pequeños para zonas donde no entre el grande. Es algo que recomendamos hacer en zonas más conflictivas.

¡No olvides ventilar!

Asegúrate de que tu espacio esté bien ventilado durante todo el proyecto abriendo las ventanas. La pintura es al agua y no perjudicará tu salud, pero al ventilarse la habitación fomentará un rápido secado.

Ten en cuenta que los días de verano la pintura secará mucho más deprisa que un día frío y húmedo de invierno.

Limpieza

Limpiar herramientas de pintura

Vale acabas de terminar de pintar y lo primero que debes hacer es quitar toda la cinta de alrededor. Ten cuidado y no tires de golpe pues ahora la pintura está secando y puedes levantarla. Tira con cuidado y poco a poco. Repite este proceso con todos los papeles y cintas que has puesto.

Ahora te queda limpiar las brochas y rodillos. Como para pintar las paredes usamos pintura de interior al agua es recomendable limpiarlos con agua caliente y un poco de jabón. Si es champú mejor.

Esto nos permite que el pelo quede suave y listo para la siguiente aplicación. Ojo a veces el pelo del rodillo o brocha se impregna del tinte y se queda del tono de la pintura. Aunque frotes mucho este color no se quitará, pero ten en cuenta que tampoco manchará.

Las herramientas que has utilizado, pueden usarse muchas veces antes de tirarlas a la basura.

Tómate tu tiempo

No tengas prisa por acabar, usa el tiempo que necesites para dejar un buen acabado. En las paredes lisas, incluso te llevará algo más de tiempo dejar el acabado perfecto. En paredes con gotelé se notarán menos las imperfecciones.

Por otra parte te recomendamos que guardes algo de pintura por si algún día necesitas hacer un repaso. Y si deseas tirarla ¡Llévala a un punto limpio!
Esperamos que este artículo haya resuelto tus dudas. Recuerda que puedes seguirnos en las redes sociales y que si quieres estar al tanto de todas nuestras novedades, te suscribas a nuestra lista de correo ¡Un saludo y nos vemos pronto!

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